Las almendras son el fruto del almendro, y tal como otros frutos secos, la semilla es la parte que se consume, la cual está envuelta por una película de color canela, además de una cáscara exterior que no es comestible.
Existen diferentes variedades de almendras. Son muy utilizadas como ingrediente en la elaboración de postres, turrones, tartas, helados, leche, como aperitivo (ya sea asada o frita) entre otras muchas más opciones.
Dentro de las propiedades de las almendras se pueden destacar:
1. Tienen un alto contenido en antioxidantes
Las almendras son ricas en Vitamina E, un potente antioxidante, y tan solo 30 gr de almendras cubren hasta un 70% de las necesidades diarias. Además, cuentan también con propiedades antiinflamatorias.
2. Son fuente de proteínas de origen vegetal
En cada 100 gramos de almendras encontramos 19 gr de proteínas, por lo que son una buena fuente de aminoácidos esenciales.
3. Alto contenido en fibra
Esta ejerce un efecto saciante y favorece el tránsito intestinal.
4. Aporta grasas saludables
Más de la mitad del peso de la almendra se debe a su contenido en ácidos grasos de los cuales el 65 % son monoinsaturadas (como el aceite de oliva), el 26% poliinsaturadas y menos de un 10 % saturadas, lo que lo hace un alimento con un patrón de grasas muy saludable.

Información nutricional de la almendra tostada sin sal y otras formas de comercialización:

Si comparamos la almendra sin agregados (tostada sin sal) con otros formas de presentación vemos que cambia bastante su composición. Por ejemplo, si la consumimos sola tiene un gran aporte de proteínas (25 gr de almendras tienen 6,2 gr de proteínas) pero al consumir la leche de almendras, este aporte disminuye notoriamente (200 cc de leche de almendras aporta tan solo 0,8 gr de proteínas) lo cual hace que la leche de almendras no sea una buena opción si lo que queremos es consumir proteínas. A su vez se ve incrementado el aporte de sodio lo cual no es propio de las almendras en su estado natural.
Otro ejemplo que podemos ver es al consumirla caramelizada o bañada con chocolate semi-amargo, donde aumenta significativamente la cantidad de azúcares refinados, así como también disminuyen los beneficios de la almendra ya que prácticamente la mitad de lo consumido corresponde a azúcar o chocolate según sea el caso.

Conclusión:
Cuando se habla de los beneficios de un alimento es importante tener en cuenta la porción consumida y la forma de preparación ya que a veces puede variar su composición y ya no tener los mismos beneficios, o lo que es peor, su consumo regular pasar a representar una desventaja para la salud.
Si quieres gozar de los beneficios de las almendras te recomiendo consumirlas de la forma más natural posible y en la porción recomendada la cual debe ser evaluada para cada persona según sus objetivos, características y requerimientos.





