La importancia de una hidratación adecuada para alcanzar un estilo de vida saludable
Para lograr un estilo de vida saludable hay 3 pilares fundamentales:
- Dieta equilibrada
- Actividad física moderada
- Mantener una correcta hidratación
Mantener una hidratación adecuada y constante a lo largo del día es uno de los pilares fundamentales para llevar un estilo de vida saludable, ya que el agua es el componente principal de los seres humanos (aproximadamente el 60% de nuestro peso es agua) y tiene un papel fundamental en numerosas funciones de nuestro organismo. Sin embargo, aunque dependemos de ella, nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarla en cantidades suficientes ni de almacenarla, por lo que debe ser ingerida diariamente la misma cantidad que se pierde a través del sudor, la orina, la respiración y las heces.
Se recomienda tomar aproximadamente 2 a 2,5 litros de agua al día (bajo condiciones normales de actividad y temperatura), siendo importante que el 80% sea por ingesta directa de agua y un 20% a través de los alimentos que comemos (es decir 1,6 a 2 litros de agua y tan solo 400 a 500 ml a través de los alimentos)
¿Por qué es tan importante una correcta hidratación para nuestra salud y bienestar?
Cuando perdemos más agua de la que ingerimos se produce un balance negativo de agua en nuestro organismo dando como resultado la deshidratación.
Con solo un 1% de pérdida de nuestro peso corporal, ya se puede ver afectado nuestro rendimiento físico y cognitivo, y, a medida que aumenta la deshidratación, los síntomas y efectos se van agravando, pudiendo llegar, en los casos más severos, a delirios y alucinaciones.
Si pasamos un tiempo prolongado sin tomar agua, nuestro cuerpo puede llegar a perder hasta el 10% de su peso en forma de agua. Con una deshidratación superior a este porcentaje no es posible recuperarse sin asistencia médica.
Si nuestro cuerpo de forma crónica no recibe la cantidad de agua necesaria le estamos causando ciertos desajustes que pueden ocasionar daños severos a órganos como los riñones, el cerebro, los pulmones, el hígado, etc.
Por ello, la cantidad de agua que se elimina cada 24 horas debe ser restablecida para mantener el equilibrio hídrico del organismo (entendiendo por adecuado equilibrio hídrico cuando la diferencia entre el aporte y las pérdidas de agua tienden a cero).
Las necesidades de agua varían en cada individuo, de acuerdo con diversos factores, como: la edad, el sexo, la intensidad y duración de la actividad física que podamos realizar, las altas temperaturas y humedad ambiente, el tipo de ropa y la tasa de sudor de cada persona.
Beneficios del agua en tu cuerpo
- Juega un papel importante en la digestión de los alimentos y en la absorción de nutrientes.
- Es esencial para que los riñones funcionen bien y favorece la eliminación de toxinas y otros desechos del organismo.
- Contribuye a mantener nuestro rendimiento físico y cognitivo normal.
- Ayuda a proteger las articulaciones y contribuye a un óptimo funcionamiento de los músculos.
- Es necesaria para el buen funcionamiento del corazón. Ayuda a regular la presión arterial y la circulación sanguínea.
- Es imprescindible como constituyente de la sangre
- Ayuda a regular la temperatura del organismo, especialmente durante la práctica de ejercicio físico y ante situaciones de calor intenso.
- Ayuda a la hidratación y elasticidad de la piel.
- Hidrata las mucosas, garganta, bronquios y pulmones; disminuyendo la probabilidad de infecciones virales.
- Aumenta la capacidad de concentración y de memoria.

Hábitos y aspectos clave para llevar una hidratación natural adecuada
Del mismo modo que está culturalmente establecida la regularidad en la ingesta de alimentos, debería estarlo también en el agua.
Muy pocas personas tienen el conocimiento suficiente para mantener hábitos saludables de hidratación. Generalmente desconocen cada cuanto tiempo es recomendable tomar agua, cuál es la forma más adecuada de hacerlo, a qué temperatura, etc.
La mayoría de las veces lo hacemos cuando sentimos sed (en estos casos, además, lo habitual es tomarla de forma rápida o de un solo trago para saciar la sed lo antes posible) o la consumimos durante las principales comidas del día (para favorecer la ingesta de los alimentos).
Si queremos mantener unos hábitos saludables de hidratación, habría que tener en consideración los siguientes aspectos clave:
Frecuencia
La pérdida de agua en nuestro organismo se produce de forma constante sin embargo nosotros solo tomamos agua de forma intermitente o muy esporádica. No debemos esperar a tener sed para tomar agua, ya que la sensación de sed es un síntoma de alerta que activa nuestro organismo para indicarnos que el cuerpo ya está deshidratado. Un desequilibrio hídrico corporal de tan solo un 1% puede afectar a nuestro rendimiento físico, a nuestras capacidades cognitivas y nuestro estado de ánimo. Es por esto que lo ideal es tomarla en intervalos regulares (unos 330 ml. cada una a dos horas aproximadamente).
Cantidad
El agua es el principal componente de los seres humanos y tiene un destacado papel en numerosas funciones fisiológicas, lo que contribuye al equilibrio vital de nuestro organismo.
A pesar de ser de gran relevancia para nuestra salud y bienestar, debemos saber que el cuerpo humano no tiene capacidad para almacenar agua, por lo que cada día se pierden en torno a dos litros y medio, ya sea por la respiración (400 ml), el sudor (350 ml), la orina (1.500 ml) o las heces (150 ml). Por ello, la cantidad de agua que se elimina cada 24 horas debe ser repuesta para mantener el equilibrio hídrico del organismo. Entendemos que realizamos una adecuada hidratación o mantenemos un balance hídrico equilibrado cuando la diferencia neta entre el agua consumida y el agua eliminada tiende a cero.
Numerosos expertos recomiendan una ingesta total de agua de entre 2 y 2,5 litros al día para las mujeres adultas y de entre 2,5 y 3 litros al día para hombres adultos, bajo condiciones normales de actividad y temperatura. También se recomienda que el 80% sea por la toma directa de agua y un 20% a través de los alimentos que comemos.
Es importante destacar que, si realizamos algún tipo de actividad física, trabajo físico intenso o las condiciones ambientales son adversas (temperatura superior a 38°C o humedad relativa de más del 50%), es necesario aumentar la ingesta de agua al menos en 400 ml.
Modo
El aparato digestivo solo es capaz de asimilar aproximadamente 800 ml de líquido por hora, por lo que es importante consumirla despacio, en pequeños tragos y a una temperatura entre 10 y 15°C para favorecer su absorción y que el cuerpo la asimile más fácilmente.
Calidad
No solo es importante la cantidad, frecuencia y modo en que ingerimos el agua, sino que, para garantizarnos una adecuada hidratación en todo momento y lugar, es importante también conocer la calidad y el origen de esta. Ciertamente, esta calidad queda garantizada cuando se trata de Agua Mineral Natural, por sus especiales características:
- Es pura y sana en origen, protegida de toda contaminación, por lo que no necesita ni recibe ningún tratamiento químico de desinfección.
- Es envasada conservando toda su pureza y propiedades.
- Mantiene una composición constante en minerales y oligoelementos.
CUIDA TU SALUD: MANTENETE ACTIVO, HIDRATADO Y COME SALUDABLE